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Fecha: 2 junio, 2026

Examen resuelto de la asignatura Historia de España de la PAU Andalucía 2026

Consulta el examen resuelto de historia de España de la PAU Andalucía 2026 con PDF y soluciones.

Examen resuelto de la asignatura Historia de España de la PAU Andalucía 2026

PRUEBA DE ACCESO A LA UNIVERSIDAD Y PRUEBA DE ADMISIÓN
ANDALUCÍA, CEUTA, MELILLA y CENTROS en MARRUECOS
CURSO 2025-2026

HISTORIA DE ESPAÑA

ITINERARIO A

II. DOCUMENTO (de 0 a 4 puntos)

Responda los enunciados de UNO de los dos documentos siguientes:

Documento 1

“Doña Isabel II, por la gracia de Dios y de la Constitución de la Monarquía española, Reina de las Españas […] hemos venido, en unión y de acuerdo con las Cortes actualmente reunidas, en decretar y sancionar la siguiente Constitución.

Art. 2, 4, 5, 7, 9, 12,13, idénticos a la Constitución de 1837.

Art. 11. La religión de la Nación española es la Católica, Apostólica, Romana. El Estado se obliga a mantener el culto de sus ministros.

Art. 14. El número de senadores es ilimitado; su nombramiento pertenece al Rey.

Art. 15, Sólo podrán ser nombrados senadores los españoles que, además de tener treinta años cumplidos pertenezcan a las clases siguientes: Presidentes de algunos de los Cuerpos Colegisladores […], Ministros de la Corona […] Embajadores […]. Los comprendidos en las categorías anteriores deberán además de disfrutar 30.000 reales de renta, procedentes de bienes propios o de sueldos […] jubilación, retiro o cesantía.

Art. 45. Además de las prerrogativas que la Constitución señala al rey, le corresponde […] nombrar y separar libremente a los ministros.

Constitución de 1845”

a) Explique las ideas principales y secundarias.
b) Describa y explique el contexto histórico en el que se inscribe el documento y destaque su importancia para comprender el período del que forma parte.

Documento 2

Desamortización eclesiástica y civil
(en millones de reales de vellón)

El documento es un gráfico de barras que compara la venta de bienes eclesiásticos y bienes civiles en varios períodos: 1836-1844, 1845-1854, 1855-1856 y 1858-1867.

a) Explique los contenidos principales.
b) Describa y explique el contexto histórico en el que se inscribe el documento y destaque su importancia para comprender el período del que forma parte.

III. TEMA (de 0 a 3 puntos)

Responda a UNO de los dos siguientes temas:

  1. La Segunda República: bienio reformista, bienio conservador y gobierno del Frente Popular.
  2. El proceso de transición a la democracia actual (1975-1978).

ITINERARIO B

II. DOCUMENTO (de 0 a 4 puntos)

Responda los enunciados de UNO de los dos documentos siguientes:

Documento 1

Huelga general de 1917.

El documento incluye una fotografía histórica relacionada con la huelga general de 1917.

a) Explique los contenidos principales.
b) Describa y explique el contexto histórico en el que se inscribe el documento y destaque su importancia para comprender el período del que forma parte.

Documento 2

“La democracia, que bien entendida es el más preciado legado civilizador de la cultura occidental, aparece en cada época ligada a las circunstancias concretas que se resuelven en fórmulas políticas y varias a lo largo de la historia. No hay democracia sin bienestar; no existe verdadera libertad sin capacidad del pueblo para la satisfacción de las necesidades morales y materiales; no hay representación auténtica sin verdadera ciudadanía. […]

Los partidos no son un elemento esencial y permanente sin los cuales la democracia pueda realizarse. A lo largo de la historia ha habido muchas experiencias democráticas sin conocer el fenómeno de los partidos políticos, que son, sin embargo, un experimento relativamente reciente, que nace de la crisis y de la descomposición de los vínculos orgánicos de la sociedad tradicional.

Desde el momento en que los partidos se convierten en plataformas para la lucha de clases y en desintegradores de la unidad nacional, los partidos políticos no son una solución constructiva ni tolerable, para abrir la vida española a una democracia auténtica, ordenada y eficaz. Pero la exclusión de los partidos políticos en manera alguna implica la exclusión del legítimo contraste de pareceres, del análisis crítico de las soluciones de gobierno, de la formulación pública de programas y medidas que constituyen a perfeccionar la marcha de la comunidad”.

Discurso de Franco ante las Cortes, 22 de noviembre de 1966.

a) Explique las ideas principales y secundarias.
b) Describa y explique el contexto histórico en el que se inscribe el documento y destaque su importancia para comprender el período del que forma parte.

III. TEMA (de 0 a 3 puntos)

Responda a UNO de los dos siguientes temas:

  1. Los inicios del Liberalismo en España. Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812.
  2. El régimen de la Restauración. Alfonso XII y la Regencia. La alternancia conservadora y liberal.

Solución propuesta del examen

I. Cuestiones comunes

1. Romanización

La romanización fue el proceso por el que los pueblos de la Península Ibérica fueron adoptando la organización política, social, económica, jurídica, lingüística y cultural de Roma. No fue un proceso uniforme ni inmediato: comenzó con la conquista romana, iniciada en el contexto de la Segunda Guerra Púnica en el siglo III a. C., y se desarrolló de forma desigual según las zonas.

Los principales instrumentos de la romanización fueron la presencia del ejército, la fundación de ciudades, la construcción de calzadas, puentes y obras públicas, la extensión del latín, la implantación del Derecho romano, la concesión progresiva de la ciudadanía romana, la difusión de la religión romana y, más tarde, del cristianismo, así como la integración económica de Hispania en el Imperio.

Las ciudades fueron un factor esencial porque actuaron como centros administrativos, comerciales y culturales. También tuvieron gran importancia las élites indígenas, que colaboraron con Roma y adoptaron sus costumbres para conservar o mejorar su posición social.

2. Invasión musulmana de la Península Ibérica

La invasión musulmana de la Península Ibérica se produjo en el año 711, cuando tropas musulmanas, formadas mayoritariamente por bereberes y dirigidas por Tariq, cruzaron el estrecho de Gibraltar. Ese mismo año derrotaron al rey visigodo Rodrigo en la batalla de Guadalete.

La rapidez de la conquista se explica por varios factores. En primer lugar, la monarquía visigoda atravesaba una grave crisis interna, con enfrentamientos entre facciones nobiliarias por el control del trono. En segundo lugar, el poder visigodo estaba poco cohesionado territorialmente. Además, parte de la población pudo ver a los musulmanes como una alternativa a las élites visigodas. También influyeron los pactos de capitulación con ciudades y nobles locales, que permitieron conservar propiedades y cierta autonomía a cambio de tributos.

En pocos años, la mayor parte de la Península quedó integrada en al-Ándalus, aunque quedaron focos de resistencia cristiana en el norte.

3. Reyes Católicos y monarquía autoritaria

Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón son conocidos como los Reyes Católicos, título concedido por el papa Alejandro VI.

Su reinado representa la consolidación de una monarquía autoritaria. Esta forma de poder reforzó la autoridad real frente a la nobleza, las ciudades y otras instituciones. Aunque Castilla y Aragón mantuvieron sus leyes, instituciones y estructuras propias, ambos monarcas actuaron de forma coordinada en asuntos de política exterior, religión y fortalecimiento del poder real.

Entre las características principales de la monarquía autoritaria destacan la creación o refuerzo de instituciones de gobierno, el control de la nobleza, la reorganización de la justicia, el fortalecimiento de la Hacienda, la creación de la Santa Hermandad, la expansión territorial y la búsqueda de la unidad religiosa. Esta última se manifestó en la conquista de Granada en 1492, la expulsión de los judíos y el fortalecimiento de la Inquisición.

4. Despotismo ilustrado

El Despotismo Ilustrado fue una forma de gobierno propia del siglo XVIII que combinó el poder absoluto del monarca con algunas ideas reformistas de la Ilustración. Su lema habitual es “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”: los reyes promovían reformas para mejorar la economía, la administración, la educación o las infraestructuras, pero sin reconocer la soberanía popular ni limitar realmente su poder.

El principal monarca ilustrado de España fue Carlos III. Se le considera así porque impulsó reformas económicas, urbanísticas, educativas y administrativas. Durante su reinado se fomentaron las obras públicas, la mejora de Madrid, las Sociedades Económicas de Amigos del País, la modernización de la agricultura y cierta racionalización administrativa. También se produjo la expulsión de los jesuitas en 1767, dentro de una política regalista que buscaba reforzar la autoridad del Estado frente a la Iglesia.

Itinerario A

Documento 1. Constitución de 1845

a) Ideas principales y secundarias

El documento recoge varios artículos de la Constitución de 1845, aprobada durante el reinado de Isabel II. La idea principal es el establecimiento de un sistema político liberal moderado, en el que la Corona conserva amplios poderes y el régimen queda restringido a las élites sociales y económicas.

Entre las ideas secundarias destacan la confesionalidad católica del Estado, ya que se afirma que la religión de la nación española es la católica y que el Estado debe mantener el culto y sus ministros. También aparece el carácter elitista del Senado: los senadores son nombrados por el rey y deben pertenecer a grupos sociales elevados, además de contar con una renta alta.

Otro aspecto fundamental es el fortalecimiento de la Corona. El artículo 45 permite al rey nombrar y separar libremente a los ministros, lo que limita el poder real de las Cortes y refuerza la intervención monárquica en el gobierno.

En conjunto, el texto muestra un liberalismo doctrinario, censitario, conservador y favorable al orden social tradicional.

b) Contexto histórico e importancia

La Constitución de 1845 se inscribe en la Década Moderada, etapa del reinado efectivo de Isabel II en la que el Partido Moderado dominó la vida política. Tras la inestabilidad del período anterior y la regencia de Espartero, los moderados intentaron construir un Estado centralizado, conservador y controlado por las élites.

Esta Constitución sustituyó en la práctica al modelo más progresista de 1837. Aunque mantenía algunos principios liberales, restringía la participación política mediante el sufragio censitario, reforzaba el poder de la Corona y consolidaba una relación estrecha entre Estado e Iglesia.

Su importancia reside en que expresa el modelo político dominante del liberalismo moderado español: soberanía compartida entre Corona y Cortes, centralización administrativa, Senado elitista, restricción de derechos políticos y defensa del orden social. Es clave para entender el reinado de Isabel II, marcado por el falseamiento electoral, la influencia de la Corona y el protagonismo de los militares en la política.

Documento 2. Desamortización eclesiástica y civil

a) Contenidos principales

El gráfico representa la evolución de la desamortización eclesiástica y civil entre 1836 y 1867, medida en millones de reales de vellón.

El contenido principal es la comparación entre la venta de bienes eclesiásticos y bienes civiles en distintos períodos. En 1836-1844 destaca claramente la desamortización eclesiástica, vinculada a la etapa de Mendizábal. En 1855-1856 y, sobre todo, en 1858-1867, adquiere más peso la venta de bienes civiles, relacionada con la Ley Madoz.

El gráfico permite observar dos grandes momentos: primero, la desamortización de bienes de la Iglesia; después, la venta de bienes civiles, municipales y comunales. El objetivo general fue poner en el mercado propiedades amortizadas, obtener ingresos para el Estado, reducir la deuda pública y favorecer una economía liberal basada en la propiedad privada.

b) Contexto histórico e importancia

El documento se inscribe en el proceso de construcción del Estado liberal durante el siglo XIX. Las desamortizaciones fueron una de las principales reformas económicas del liberalismo español.

La desamortización de Mendizábal, desde 1836, afectó especialmente a bienes eclesiásticos. Su contexto fue la Primera Guerra Carlista y la necesidad urgente de financiación del Estado liberal. La desamortización de Madoz, desde 1855, durante el Bienio Progresista, tuvo un alcance más amplio e incluyó bienes civiles, municipales y comunales.

Su importancia es enorme porque transformó la estructura de la propiedad en España. Sin embargo, no produjo una verdadera reforma agraria social. La mayor parte de las tierras fueron adquiridas por burgueses, nobles y propietarios con recursos, mientras que muchos campesinos no pudieron acceder a ellas. Además, la venta de bienes comunales perjudicó a las clases populares rurales, que dependían de esos recursos.

En conjunto, las desamortizaciones consolidaron la propiedad privada liberal, reforzaron a las élites propietarias y contribuyeron a financiar al Estado, pero no resolvieron el problema agrario español.

Tema 1. La Segunda República: bienio reformista, bienio conservador y Frente Popular

La Segunda República fue proclamada el 14 de abril de 1931, tras el triunfo de las candidaturas republicanas en las principales ciudades en las elecciones municipales del 12 de abril. Alfonso XIII abandonó España y se abrió una etapa democrática marcada por un amplio programa de reformas, pero también por una fuerte conflictividad política, social y territorial.

Durante el Gobierno provisional se convocaron elecciones constituyentes, que dieron mayoría a republicanos de izquierda y socialistas. La Constitución de 1931 definió España como una república democrática de trabajadores de toda clase, reconoció amplios derechos y libertades, estableció el sufragio femenino, afirmó la laicidad del Estado, permitió la autonomía regional y configuró unas Cortes unicamerales.

El bienio reformista o republicano-socialista, entre 1931 y 1933, estuvo presidido por Manuel Azaña. Sus principales reformas fueron la militar, que buscaba reducir el peso político del ejército; la religiosa, orientada a limitar la influencia de la Iglesia; la educativa, con impulso de la escuela pública y laica; la agraria, destinada a mejorar la situación de los jornaleros; y la territorial, con la aprobación del Estatuto de Cataluña en 1932. También se promovieron reformas laborales desde el Ministerio de Trabajo dirigido por Largo Caballero.

Estas reformas encontraron una fuerte oposición de sectores conservadores, la Iglesia, parte del ejército, grandes propietarios y organizaciones de derecha. También fueron criticadas por sectores obreros y campesinos que las consideraban insuficientes. La conflictividad social, los sucesos de Casas Viejas y el desgaste del gobierno facilitaron la victoria de la derecha en 1933.

El bienio conservador, entre 1933 y 1935, estuvo marcado por la victoria electoral de la CEDA y el Partido Radical. Los gobiernos radicales, apoyados por la CEDA, paralizaron o revisaron muchas reformas anteriores. Se frenó la reforma agraria, se suavizó la política religiosa y se produjo una creciente polarización. El momento más grave fue la Revolución de Octubre de 1934, especialmente intensa en Asturias, donde fue duramente reprimida, y en Cataluña, donde Companys proclamó el Estado Catalán dentro de la República Federal Española.

Tras la crisis del Partido Radical por los escándalos de corrupción, se convocaron elecciones en febrero de 1936. Venció el Frente Popular, coalición de republicanos de izquierda, socialistas y comunistas. Su programa incluía la amnistía para los represaliados de 1934 y la reactivación de las reformas del primer bienio.

El gobierno del Frente Popular se desarrolló en un clima de creciente tensión social y política. Aumentaron los conflictos laborales, las ocupaciones de tierras, la violencia callejera y la conspiración militar. El asesinato del teniente Castillo y, después, el de Calvo Sotelo agravaron la situación. Finalmente, el golpe militar iniciado el 17 y 18 de julio de 1936 provocó el comienzo de la Guerra Civil.

Tema 2. El proceso de transición a la democracia actual (1975-1978)

La Transición española fue el proceso político que permitió pasar de la dictadura franquista a un sistema democrático. Se desarrolló tras la muerte de Franco, el 20 de noviembre de 1975, y tuvo como hitos principales la proclamación de Juan Carlos I como rey, la reforma política, las elecciones de 1977 y la Constitución de 1978.

Al comenzar el reinado de Juan Carlos I, el primer gobierno estuvo presidido por Arias Navarro, que intentó una apertura limitada sin romper claramente con el franquismo. Su proyecto resultó insuficiente. En 1976, el rey nombró presidente del Gobierno a Adolfo Suárez, una figura procedente del propio régimen, pero partidaria de impulsar una reforma política desde la legalidad franquista.

El instrumento clave fue la Ley para la Reforma Política, aprobada por las Cortes franquistas y ratificada en referéndum en diciembre de 1976. Esta ley permitió desmontar las instituciones de la dictadura y abrir el camino a unas elecciones democráticas. En paralelo, se legalizaron partidos políticos y sindicatos. Uno de los momentos decisivos fue la legalización del Partido Comunista de España en abril de 1977.

Las primeras elecciones democráticas se celebraron el 15 de junio de 1977. Venció la Unión de Centro Democrático, liderada por Suárez. También obtuvieron representación importante el PSOE, el PCE, Alianza Popular y los partidos nacionalistas catalanes y vascos.

La nueva etapa estuvo marcada por graves dificultades: crisis económica, inflación, paro, terrorismo de ETA y de grupos de extrema derecha, conflictividad social y presión de sectores involucionistas. Para hacer frente a la crisis, se firmaron los Pactos de la Moncloa en 1977, que combinaron medidas económicas con acuerdos políticos y sociales.

El principal resultado de la Transición fue la Constitución de 1978, aprobada por las Cortes y ratificada en referéndum el 6 de diciembre. La Constitución estableció una monarquía parlamentaria, un Estado social y democrático de derecho, la soberanía nacional, la separación de poderes, el reconocimiento de derechos y libertades, y el Estado de las autonomías.

La Transición no estuvo libre de tensiones ni renuncias, pero permitió establecer un sistema democrático homologable al de Europa occidental y cerrar institucionalmente la dictadura franquista.

Itinerario B

Documento 1. Huelga general de 1917

a) Contenidos principales

El documento muestra una imagen vinculada a la huelga general de 1917. La fotografía refleja un contexto urbano de movilización social, con presencia de trabajadores y fuerzas de orden público en el espacio público.

El contenido principal remite a la conflictividad obrera y política de la España de comienzos del siglo XX. La huelga general de 1917 fue impulsada por organizaciones obreras, especialmente UGT y CNT, en un momento de crisis económica, subida de precios, deterioro de las condiciones de vida y descontento político.

El documento permite identificar un momento de tensión social en el que las clases trabajadoras reclamaban mejoras laborales, cambios políticos y una democratización real del sistema. No fue solo una protesta económica: tuvo también una dimensión política contra el sistema de la Restauración.

b) Contexto histórico e importancia

La huelga general de 1917 se inscribe en la crisis de la Restauración. El sistema político diseñado por Cánovas, basado en el turno de partidos y el caciquismo, mostraba un claro agotamiento. A ello se sumaron los efectos económicos de la Primera Guerra Mundial: aunque España fue neutral, la guerra generó beneficios para algunos sectores industriales y comerciales, pero también inflación, escasez y pérdida de poder adquisitivo para las clases populares.

En 1917 coincidieron tres crisis: la militar, con las Juntas de Defensa; la política, con la Asamblea de Parlamentarios impulsada por la Lliga Regionalista; y la social, con la huelga general revolucionaria. Esta última fue reprimida por el ejército y terminó con numerosos detenidos y muertos.

Su importancia radica en que mostró la incapacidad del régimen de la Restauración para integrar las demandas sociales y políticas de una sociedad cada vez más movilizada. Aunque la huelga fracasó en sus objetivos inmediatos, evidenció la profundidad de la crisis del sistema y anticipó su deterioro definitivo, que desembocaría en la dictadura de Primo de Rivera en 1923.

Documento 2. Discurso de Franco ante las Cortes, 1966

a) Ideas principales y secundarias

La idea principal del documento es la defensa de una supuesta “democracia” sin partidos políticos, basada en la concepción franquista de la llamada democracia orgánica.

Franco presenta la democracia como un concepto adaptable a cada época y afirma que no puede existir democracia sin bienestar, libertad material y representación auténtica. Sin embargo, rechaza que los partidos políticos sean necesarios para la democracia. Los considera elementos recientes, asociados a la crisis de la sociedad tradicional, la lucha de clases y la desintegración de la unidad nacional.

Como idea secundaria, el texto intenta justificar que la exclusión de los partidos no impide la existencia de contraste de pareceres, crítica o propuestas de gobierno. Es decir, pretende presentar el régimen franquista como participativo y representativo, aunque en realidad negaba el pluralismo político, las elecciones libres y la soberanía popular.

El documento es, por tanto, un texto político e ideológico de legitimación del franquismo.

b) Contexto histórico e importancia

El discurso se sitúa en 1966, durante la etapa final del franquismo, en plena fase de desarrollismo económico y de intento de institucionalización del régimen. En ese contexto se aprobó la Ley Orgánica del Estado, sometida a referéndum en 1966, que pretendía completar el entramado institucional franquista y asegurar su continuidad.

España había experimentado desde finales de los años cincuenta un intenso crecimiento económico gracias al Plan de Estabilización de 1959, el turismo, la emigración y la inversión extranjera. Sin embargo, ese desarrollo económico no fue acompañado de democratización política. El régimen mantuvo la censura, la represión de la oposición, el sindicato vertical y la prohibición de partidos.

La importancia del documento es que muestra la estrategia del franquismo para presentarse como un sistema legítimo y moderno sin aceptar la democracia liberal. La llamada democracia orgánica sustituía la representación política por la representación a través de la familia, el municipio y el sindicato vertical. El texto permite comprender la contradicción central del franquismo tardío: modernización económica sin libertades políticas.

Tema 1. Los inicios del Liberalismo en España. Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812

Los inicios del liberalismo en España se producen en el contexto de la crisis del Antiguo Régimen y de la Guerra de la Independencia contra la ocupación napoleónica. En 1808, la invasión francesa, las abdicaciones de Bayona y la imposición de José I como rey provocaron un vacío de poder y una reacción popular y política contra los franceses.

Ante la ausencia de Fernando VII, surgieron Juntas locales y provinciales que asumieron la soberanía en nombre del rey. Más tarde se creó la Junta Suprema Central, que convocó Cortes. Estas se reunieron en Cádiz, una ciudad protegida por la flota británica y resistente al dominio francés.

Las Cortes de Cádiz se inauguraron en 1810. Su principal novedad fue que no se organizaron por estamentos, como en el Antiguo Régimen, sino como una asamblea nacional. En ellas tuvieron gran protagonismo los diputados liberales, aunque también participaron absolutistas y representantes americanos.

La obra legislativa de las Cortes supuso una ruptura con el Antiguo Régimen. Se proclamó la soberanía nacional, se abolieron los señoríos jurisdiccionales, se eliminó la Inquisición, se reconoció la libertad de imprenta y se promovió la igualdad jurídica de los ciudadanos. El objetivo era construir un Estado liberal basado en leyes comunes y representación nacional.

La Constitución de 1812, conocida como “La Pepa”, fue aprobada el 19 de marzo de 1812. Establecía la soberanía nacional, la división de poderes, unas Cortes unicamerales, la monarquía constitucional, el sufragio universal masculino indirecto, la igualdad ante la ley y el reconocimiento de derechos individuales. Sin embargo, mantenía la confesionalidad católica del Estado.

Su importancia fue enorme porque fue la primera Constitución española y se convirtió en símbolo del liberalismo. Aunque tuvo una aplicación limitada por la guerra y por la restauración absolutista de Fernando VII en 1814, su influencia fue duradera tanto en España como en América. Representó el nacimiento del constitucionalismo español y el inicio de la lucha entre liberalismo y absolutismo que marcó buena parte del siglo XIX.

Tema 2. El régimen de la Restauración. Alfonso XII y la Regencia. La alternancia conservadora y liberal

La Restauración comenzó en 1874 con el pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto, que proclamó rey a Alfonso XII, hijo de Isabel II. Este proceso supuso el retorno de la monarquía borbónica tras el Sexenio Democrático y la Primera República. Su principal arquitecto político fue Antonio Cánovas del Castillo.

El sistema de la Restauración se basó en la Constitución de 1876, de carácter flexible y moderado. Establecía la soberanía compartida entre el rey y las Cortes, amplios poderes para la Corona, bicameralismo, declaración de derechos y confesionalidad católica del Estado, aunque con cierta tolerancia religiosa.

El objetivo de Cánovas era crear un régimen estable que evitara los pronunciamientos militares y la inestabilidad del período anterior. Para ello organizó el turno pacífico entre dos grandes partidos dinásticos: el Partido Conservador, dirigido por Cánovas, y el Partido Liberal, liderado por Sagasta. Ambos aceptaban la monarquía, la Constitución y la propiedad privada, aunque diferían en el ritmo de las reformas.

La alternancia conservadora y liberal no se basaba en elecciones plenamente libres. El cambio de gobierno era decidido desde arriba por la Corona y se fabricaban mayorías parlamentarias mediante el caciquismo, el encasillado y la manipulación electoral. Por eso el sistema era formalmente liberal, pero escasamente democrático.

Durante el reinado de Alfonso XII se consolidó el régimen y se puso fin a la Tercera Guerra Carlista y a la Guerra de los Diez Años en Cuba. Tras su muerte en 1885, se inició la regencia de María Cristina de Habsburgo. El Pacto del Pardo garantizó la continuidad del turno entre conservadores y liberales.

Durante la Regencia se aprobaron algunas reformas importantes, como la Ley de Asociaciones, la libertad de prensa y el sufragio universal masculino en 1890. Sin embargo, persistieron los problemas estructurales: exclusión política de republicanos, carlistas, socialistas y nacionalistas; desigualdad social; cuestión agraria; movimiento obrero; y tensiones coloniales.

La crisis más grave llegó en 1898, con la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas tras la guerra con Estados Unidos. El desastre del 98 provocó una profunda crisis moral, política e intelectual, y abrió el debate regeneracionista sobre la necesidad de reformar España.

Nota final

Estas soluciones han sido elaboradas con ayuda de la Inteligencia Artificial y deben entenderse como una propuesta orientativa de resolución.

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