La IA que entrevista candidatos no sustituye al reclutador: un experimento con 70.000 personas revela un efecto inesperado
Un estudio con 70.000 candidatos muestra un resultado inesperado: las entrevistas iniciales realizadas por IA aumentaron las probabilidades de contratación cuando la decisión final siguió en manos humanas.

Durante meses, gran parte del debate sobre inteligencia artificial aplicada a Recursos Humanos se ha centrado en una idea: los algoritmos podrían convertirse en filtros automáticos capaces de decidir quién entra y quién queda fuera de un proceso de selección.
Pero un nuevo estudio aporta un matiz interesante.
Un experimento realizado con unos 70.000 candidatos analiza qué ocurre cuando una fase inicial de la entrevista laboral pasa de manos de un reclutador humano a un agente de voz basado en inteligencia artificial.
El resultado es contraintuitivo: los candidatos entrevistados por la IA tuvieron alrededor de un 12% más de probabilidad de recibir una oferta de empleo.
Además, los trabajadores contratados tras estas entrevistas mostraron mejores tasas de permanencia y no se observaron diferencias negativas en productividad respecto a quienes fueron entrevistados por personas.
Pero hay un detalle importante: la IA no tomaba la decisión final.
Los reclutadores humanos seguían evaluando a los candidatos.
La inteligencia artificial se utilizaba únicamente para realizar la entrevista inicial, siguiendo una estructura homogénea y recogiendo información que después utilizaban los responsables de selección.
El posible motivo de la mejora no estaría, por tanto, en que la máquina “eligiera mejor”, sino en que reducía algunos problemas habituales de las entrevistas humanas:
- Diferencias entre entrevistadores.
- Preguntas poco consistentes.
- Sesgos derivados de impresiones iniciales.
- Falta de una evaluación comparable entre candidatos.
La IA funcionaría aquí más como una herramienta de estandarización del proceso que como un sustituto del criterio humano.
Un resultado que cambia el enfoque del debate sobre IA y empleo
Este estudio introduce una cuestión relevante.
La discusión sobre IA en selección suele plantearse como una batalla entre automatización y decisión humana. Sin embargo, existen zonas intermedias donde la tecnología puede modificar una parte concreta del proceso sin eliminar la intervención profesional.
Es una diferencia importante.
No es lo mismo utilizar IA para:
✅ estructurar entrevistas, recopilar información o ayudar al reclutador;
que utilizarla para:
⚠️ puntuar candidatos automáticamente, descartar perfiles o tomar decisiones sin supervisión.
La segunda opción plantea riesgos relacionados con transparencia, discriminación y responsabilidad. La primera puede incluso reducir algunas inconsistencias humanas.
La experiencia encaja con otros estudios recientes sobre IA y trabajo
El resultado conecta con una tendencia que aparece en varios informes recientes: el impacto de la inteligencia artificial no está siendo únicamente la sustitución directa de trabajadores, sino una reorganización de tareas.
El informe Employment Outlook 2026 de la OCDE señala que la IA generativa está afectando principalmente a tareas concretas dentro de los puestos de trabajo, más que a ocupaciones completas. La cuestión clave no es solo qué empleos desaparecen, sino qué actividades cambian dentro de cada profesión.
En la misma línea, análisis recientes sobre contratación muestran que muchas empresas están utilizando IA para aumentar la productividad de los profesionales de Recursos Humanos, no necesariamente para eliminar su papel.
En Infoposiciones.net hemos analizado esta transición en otros artículos:
- La IA en selección de personal: cómo evitar sesgos y discriminación
- La IA y el futuro del empleo: por qué las tareas importan más que los puestos
- La inteligencia artificial empieza a cambiar la contratación antes que el empleo agregado
El riesgo: confundir asistencia con sustitución
El estudio no demuestra que la IA sea mejor que las personas seleccionando talento en general.
Sería una conclusión demasiado amplia.
Lo que muestra es algo más concreto: en un contexto determinado, una entrevista estructurada realizada por una IA puede mejorar una fase del proceso cuando mantiene la supervisión humana.
La pregunta para empresas y administraciones no debería ser únicamente “¿puede la IA sustituir esta tarea?”, sino también:
“¿Puede ayudarnos a tomar mejores decisiones manteniendo la responsabilidad humana?”
En selección de personal, probablemente esta segunda vía será una de las más relevantes durante los próximos años.
La IA puede hacer que los procesos sean más homogéneos. Pero la interpretación, el contexto y la decisión final siguen dependiendo de las personas.
Fuente del informe
Informe: “AI Voice Agents and Hiring Outcomes: Evidence from a Large-Scale Field Experiment”
arXiv (2026): https://arxiv.org/abs/2607.28222



